Go to Top

VUELTA DE PÁGINA Y ACCIÓN DE TRABAJO

Cuando la rutina de la vida choca con la realidad, generalmente se van perdiendo las esperanzas, pero por suerte existen personas que no han perdido la vista en sí mismos y se enfocan en el lugar del otro.

En esta gestión donde se observa el cambio, se han suscitado hechos de violencia verbal a través de las redes sociales y folletos callejeros, cuestionando la labor de esta dirigencia, pero esto no amilana a la Secretaria General de SOEVA Tunuyán y Tupungato María Belén Anchi, ni a su Comisión Directiva, ya que a la hora de escuchar críticas y leerlas, se ponen a trabajar más duro para aliviar en parte el dolor profundo por el que transitan algunos afiliados, sobre todo cuando de niños con discapacidad y mucha desprotección del sistema hablamos.

María Belén Anchi asumió no sólo el compromiso de Secretaria General como un mero y frío título gerencial sino que  asumió la responsabilidad de hacerse piel de cada caso que se presentaba en cualquiera de las filiales donde llegaban los reclamos de los afiliados. Entre estos casos llegaron dos niñas, especiales, pero no por sus patologías, sino por el amor con el que están siendo criadas y educadas, lo lamentable es que  ese sistema que muchas veces tarda en incluir,  no tomaba noción del tiempo y dejaba pasar los días como si en estos casos no fueran de gran importancia y no actuaba en consecuencia.

Las niñas necesitaban que su obra social se hiciera cargo del transporte para trasladarlas hasta el Centro de Rehabilitación Especial pero el tiempo de pago de las prestaciones hacía que los dueños de transportes especializados no pudiesen sostener en el tiempo el atraso y renunciaban a la cruzada.

Fue en ese momento que la Secretaria General de SOEVA Tunuyán y Tupungato tomó cartas en el asunto y decidió poner a disposición de Candela Sandoval y Jazmín Pereyra un transporte solventado por el sindicato. Las niñas viajaron desde sus hogares hasta Tupungato sin faltar a sus tratamientos de rehabilitación en cada uno de sus horarios respectivos y sin faltar a su cita con la posibilidad de mejorar en algo sus calidades de vida.

Candela Sandoval tiene 13 años llenos de sueños, hija de papá trabajador de la viña, residente en el Cordón del Plata, distrito del departamento Tupungato, con una patología de Artrogriposis Múltiple Congénita que impide mover sus extremidades superiores e inferiores, escribe con la boca y es  abanderada provincial en su escuela.

Jazmín Pereyra es una vistaflorina de 12  años con toda su dulzura a cuestas y una Hidrocefalia y Mielomeningocele,  que la sentenció a una silla de ruedas,  pero que no la hizo perder su sonrisa.

Ellas son quienes agradecen personalmente a Belén con sus muestras de afecto cada vez que la encuentran y sus mamás son quienes manifiestan que “sin la ayuda del sindicato, no podríamos haber seguido llevando a Jazmín al lugar de rehabilitación” como sostuvo Lorena Paola Carmona, mamá de Jazmín,  o lo que comentó Elizabeth Angélica mamá de Candela “lamentablemente perdimos un tiempo del tratamiento el año pasado, pero gracias a la voluntad del Sindicato ahora podemos contar con el transporte”.

Lo más importante de esto es que las pequeñas ya cuentan con un transporte contratado en estos días por un trámite realizado desde SOEVA Tunuyán y Tupungato y podrán seguir apostando a la mejora en el desarrollo de sus actividades de la mano del Licenciado en Kinesiología Ezequiel Bastías.

Ahora desde SOEVA Tunuyán y Tupungato se está realizando un trámite con entidades privadas y estatales como el Concejo Provincial de Discapacidad, para conseguir sillas de ruedas especiales para que el desplazamiento de las chicas sea cada vez con más independencia.

Cuando las críticas son más fuertes, es porque la acción es estridente.

La fuerza del amor

La fuerza del amor

Jazmin Pereyra

 

, , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *